Archive for Marzo 12th, 2008

MISCELÁNEA

Miércoles, Marzo 12th, 2008

* Lamentable omisión involuntaria
En mi artículo de ayer, acerca de la reciente declaración del Presidente Álvaro Colom Caballeros ante los diplomáticos acreditados en el país, relativa a si esta semana vetará o no el Decreto 6-2008 del Congreso de la República, Ley Reguladora de la Conmutación de la Pena de Muerte, que permite a los condenados a la pena capital solicitar el indulto o la rebaja de la pena, cometí una lamentable omisión involuntaria al no haber tomado en cuenta la última línea del artículo 18 de la Constitución de la República (Pena de Muerte), que dice: ?El Congreso de la República podrá abolir la pena de muerte?. Lo lamento, lo pasé por alto porque no lo ví cuando revisé la Constitución, ni me lo advirtió un estimado amigo que me asesoró, a pesar de que es un buen abogado constitucionalista y uno de los principales fundadores del Centro de Defensa de la Constitución (Cededecon). Lo siento mucho, pero me dí cuenta de esto hasta ayer al mediodía, cuando me llamó por teléfono otro buen amigo abogado para hacérmelo notar. ¡Me dio mucha verguenza no haber reparado en eso! Como consecuencia de mi pifia, pasé el resto del día sumamente deprimido.
Sin embargo, me siento tranquilo por cuanto no falté a la verdad al afirmar que la pena de muerte está vigente en el país, tanto así que el Artículo 18 de la Constitución de la República (Pena de Muerte) establece: ?La pena de muerte no podrá imponerse en los siguientes casos: a) Con fundamento en presunciones; b) A las mujeres; c) A los mayores de sesenta años; d) A los reos de delitos políticos y comunes conexos con los políticos; y e) A reos cuya extradición haya sido concedida bajo esa condición. Y el párrafo siguiente sigue diciendo: ?Contra la sentencia que imponga la pena de muerte, serán admisibles todos los recursos legales pertinentes, inclusive el de casación; éste siempre será admitido para su trámite. La pena se ejecutará después de agotarse todos los recursos”. Y si hay una regulación para la aplicación quiere decir que esa pena existe, porque de no ser así no tendría por qué regularse.
Y en las Conclusiones a las que llega el comentario de la Corte de Constitucionalidad, por la solicitud de Opinión Consultiva presentada por el Presidente de la República, Gaceta No. 29, expediente No. 323-93, página 9, resolución: 22-05-93: ?De lo analizado, se desprende: Primero: Conforme a la Constitución Política de la República y los Tratados aprobados y ratificados por Guatemala, la pena de muerte se encuentra vigente. Segundo: En consecuencia, la pena de muerte existe legalmente y su aplicación está regulada en la Constitución Política de la República y el Código Penal?. Si la Carta Magna establece en qué casos NO puede aplicarse la pena de muerte, esto quiere decir que ésta existe, porque de no ser así no tendría por qué regularse en qué casos ésta no puede ser aplicada.
Con esto se demuestra que está completamente equivocado el ingeniero Colom Caballeros, Presidente de la República, y lo están con él también las demás personas que puedan creer que lo que aprobó el Congreso de la República en el Decreto 6-2008 es la Pena de Muerte, porque ésta ya estaba establecida y está vigente. Sea que le guste o no al ingeniero Colom que la pena de muerte esté vigente en el país y exista en el Código Penal, lo único que él tiene que aprobar –o vetar– antes del 17 del mes en curso es la Ley Reguladora para la Aplicación de la Conmutación de la Pena para los condenados a la pena de muerte. No la pena de muerte como el mandatario dio a entender.
Empero, por un lamentable lapsus, omití la última línea que dice: “El Congreso de la República podrá abolir la pena de muerte?. Les presento mis disculpas. Lo lamento. Eso puede pasarle a cualquiera.
En cuanto a que en la Constitución Política de la República está establecido que el Congreso de la República pueda abolir la pena de muerte, esto no significa que basta con que la abolición sea aprobada en el Congreso para que ésta quede abolida ipso facto. No, no es tan fácil, porque para poder reformar la Constitución, para abolir la pena de muerte, es indispensable, de acuerdo al artículo 278 de la Constitución, convocar después a una Asamblea Nacional Constituyente señalando lo que se pretende reformar; o, en su defecto, hacer una consulta popular para que el pueblo vote si aprueba o no que la pena capital sea abolida, o quiere que continúe vigente. Y de ser así, les podría apostar a que la mayoría de los guatemaltecos votará porque no sea abolida, sino todo lo contrario, sea aplicada sin demora a quienes ya hayan sido condenados en todas las instancias del proceso judicial en su contra. Porque es indudable que la mayoría del pueblo desea que para comenzar se cumplan las sentencias de muerte a quienes las tienen pendientes desde hace largo tiempo, porque se cree, equivocadamente o no, que sólo así se podría disuadir a los delincuentes y se podría lograr que cese la insoportable criminalidad imperante.
Pero cabe sospechar que el gobierno tiene la intención de abolirla porque el lunes pasado se publicó en el Diario Centroamérica (oficial) en la página 2, con un titular en letras grandes y a cinco columnas, un reportaje titulado “Una pena de muerte que camina hacia la abolición”… a menos que éste sea solamente un íntimo deseo de la nueva directora de ese medio, mi admirada amiga la veterana poeta y periodista Ana María Rodas, a quien deseo mucho éxito en su nueva chamba.
* El cliente número 9 de una puta

El gobernador de Nueva York Eliot Spitzer acompañado de su esposa (con cara de dolorosa) confesando su pecado (y su delito) ante los reporteros ávidos de escándalo
El gobernador Spitzer no comentó si esto lo va a obligar a renunciar a su cargo, pero insistió en que es un asunto ?personal?.
El gobernador Eliot Spitzer, un brillante abogado de 48 años de edad, felizmente casado y padre de tres hijas, cuando era Procurador General del estado de Nueva York ganó fama nacional por perseguir a quienes cometían violaciones éticas, sobre todo en el mundo empresarial, está enredado en una investigación federal contra un servicio de prostitución.
Aunque en nuestro país esto parezca algo inconcebible, el ?impecable? gobernador de Nueva York se está tambaleando por el escándalo que ha causado descubrir que a pesar de haber sido catalogado como Mr. Clean (?señor limpio?) cuando era el brillante Procurador General del estado de Nueva York, antes de haber sido elegido Gobernador, después de todo cayó en la tentación sexual y contrató el servicio de una ?servidora sexual? de la ciudad de Nueva York que pertenecía a una organización de prostitución que ha sido desmantelada y está siendo investigada, para que se encontrara clandestinamente con él en el hotel Mayflower de Washington, Distrito de Columbia. Su delito consiste en que hay una vieja ley que prohíbe el traslado de una prostituta de un estado a otro. De acuerdo con The New York Times, la investigación federal en curso detalla que Spitzer, el hombre identificado como ?el cliente número nueve?, acordó reunirse con la prostituta en un hotel de la capital de los Estados Unidos. Colaboradores de Spitzer confirmaron que, en efecto, el 13 de febrero el gobernador viajó a Washington y se hospedó en la habitación 871 del hotel Mayflower. Sin embargo, los registros del hotel reportan que en esa habitación se registró una persona con otro nombre, que ha resultado ser un colaborador del gobernador.
En un país habituado a los escándalos sexuales ayer nadie tenía claro qué sucederá con Spitzer, pero algunos medios aseguraron que se esperaba que presentaría su renuncia de un momento a otro.
El gobernador decidió apoyar de manera formal la candidatura de Hillary Clinton a la Presidencia de Estados Unidos y es uno de los ?superdelegados? que deberán decidir cuál de los dos candidatos es el nominado, en caso de que ninguno de ellos logre alcanzar la cifra vital de 2 mil 25 delegados que establecen las reglas del Partido Demócrata para obtener la nominación.
Como carambola de este inesperado golpe, la senadora Hillary Rodham Clinton resultará perjudicada porque Spitzer es un declarado entusiasta de su candidatura presidencial y uno de los ?Superdelegados? que podrían inclinar la balanza a su favor en la Convención Nacional del partido Demócrata que se celebrará el próximo mes de agosto en Denver, Colorado. Su temible contrincante, el senador Barack Hussein Obama ha de estar frotándose las manos con satisfacción.
Al principio nadie lo podía creer y algunos suponían que era una broma: el luchador contra las violaciones éticas del mundo empresarial y político, que se ganó el apodo de Mr. Clean, el superfiscal contra el crimen organizado y los abusos de Wall Street, cuya carrera política se construyó sobre su ?integridad?, primero como procurador general del estado de Nueva York y ahora como gobernador, está metido en un escándalo que amenaza con hacerlo caer desde lo alto, y todo por haber sido el ?cliente número nueve? de una costosa prostituta a la que después de una noche de placer sexual le pagó cerca de US$4 mil por sus servicios y le pidió que se repita la experiencia en una próxima oportunidad.
Según fuentes con conocimiento de la investigación federal citadas por el influyente diario The New York Times, Spitzer es el ?cliente 9? que estuvo con una prostituta en un hotel en Washington D.C. el mes pasado, lo cual fue detectado por una intervención telefónica que realizaban los investigadores de la Oficina Federal de Investigación (FBI) para proceder contra ese servicio ilícito.
Aunque por ahora el gobernador Spitzer no ha sido acusado de ningún delito y no forma parte de la investigación federal ?ya que el objetivo eran cuatro jefes del servicio de prostitución? muchos consideraron este asunto un ?sismo político? que podría obligar al gobernador de perfil nacional a renunciar. ?He actuado de una manera que viola mi obligación con mi familia y mi sentido del bien y el mal. Pido disculpas, primero y sobre todo, a mi familia, y me disculpo ante el público al cual le prometí algo mejor?, declaró hoy. No respondió a preguntas sobre si pensaba renunciar.
Sptizer se enteró de que estaba en medio de un escándalo el viernes, al ser contactado por un oficial federal. Informó a su equipo del asunto entre el domingo y esta mañana, y canceló todas sus actividades públicas.
Según el documento que detalla las pruebas y los resultados de la investigación federal contra este negocio de prostitución, presentado ante un tribunal federal por la FBI y divulgado públicamente este lunes, Spitzer fue identificado por esa empresa como ?cliente número 9? y grabado cuando negociaba una cita con la prostituta identificada como Kristen. El documento registra las conversaciones con el ?cliente 9? al hacer los arreglos para que ella viajara de Nueva York a Washington por tren para llegar al cuarto número 871 del hotel Mayflower, el 13 de febrero a las 10 de la noche.
Según The New York Times, Spitzer pernoctó en el Mayflower esa noche, pero la habitación fue registrada a nombre de George Fox, un amigo y contribuyente político del gobernador.
Kristen, en conversaciones telefónicas con una de las administradoras del servicio en Nueva York, dijo que la ?cita? resultó muy bien y que recibió 4 mil 300 dólares del cliente número 9 que, al parecer, era parte como pago por esa noche y parte como depósito para “servicios” futuros. Añadió: ?no creo que él sea tan difícil?, dijo al parecer en referencia a quejas anteriores de algunas de sus colegas sobre este cliente que, aparentemente, era asíduo.
La administradora le indicó que otras habían dicho que ?él pedía que hicieran cosas que, ya sabes, uno pensaría que no eran seguras, o sea? cosas muy básicas?, y Kristen respondió: ?yo tengo mi manera de manejar eso?. Todo fue grabado en intervenciones telefónicas del servicio y ahora forman parte de la documentación federal en el caso contra esta organización ilícita.
De acuerdo con los fiscales, el servicio de prostitución ?Emperor?s Club VIP? ofrecía unas 50 prostitutas en las ciudades de Nueva York, Washington, Los Ángeles, Miami, Londres y París por tarifas que iban entre mil y hasta 5 mil 500 dólares por hora. Las “trabajadoras sexuales” (para no llamarlas prostitutas, hetairas o putas) estaban calificadas de uno a siete ?diamantes?, con lo cual se establecía parte del precio para una cita, además de los costos de transporte a varios puntos del país, entre otros gastos.
Irónicamente, Sptizer, cuando fue procurador, fiscalizó al menos dos casos contra organizaciones de prostitución de lujo. Este escándalo no es sólo un golpe a nivel personal, sino también afecta al Partido Demócrata que con Spitzer arrebató la gubernatura a los republicanos. También opaca la trayectoria de una figura que para muchos fue casi heróica, ya que se enfrentó contra unas de las firmas más poderosas de Wall Street, empresarios y políticos de gran influencia, y también defendió los derechos laborales de los más desprotegidos. Fue Sptizer quien encabezó la lucha contra patrones que habían explotado y defraudado a miles de trabajadores inmigrantes mexicanos, centroamericanos y chinos y logró que se les pagara los salarios caídos y multas por abusos.
Sus enemigos políticos apenas logran ocultar el regocijo de que Mr. Clean, que se presentaba con un aire superior ?y que los había derrotado en muchas batallas? ahora había manchado su carrera política, probablemente de manera definitiva. Todo porque se relacionaba con prostitutas. ¡Qué gringos tan delicados!
* Excelente artículo de Gustavo Berganza
Si acaso usted no leyó ayer en elPeriódico la columna del periodista Gustavo Berganza, le aconsejo hacerlo. Y si no tiene a mano ese periódico, me voy a permitir reproducir el artículo a continuación, esperando que no irán a tener objeciones ni el autor ni el medio de comunicación:
Un Vicepresidente en busca de guión
¿Cuánto aguantará el rol que le asignan Álvaro y Sandrita?
Por: Gustavo Berganza
Rafael Espada parece haberse escapado de una obra de Pirandello. Se me figura uno de aquellos seis personajes que, en una noche de ensayo, se rebelan contra el argumento que les impone el dramaturgo y exigen se les permita poner en escena su propia biografía. El Vicepresidente apenas puede ocultar su incomodidad por estar encasillado en un guión que le prometió un papel estelar pero al final lo redujo a un mero carácter secundario. Pintoresco y flamboyante, cierto, pero secundario al fin y al cabo, en la narrativa que Álvaro y Sandrita inauguraron el 14 de enero.

El doctor Rafael Espada después de haber emitido su voto en la segunda vuelta.
(La foto es ajena a la columna de Berganza).
Al Vicepresidente se lo comían las ganas por retornar a Guatemala. ¿Recuerdan ustedes aquella iluminadora entrevista en Prensa Libre, el 6 de abril de 2006? Ataviado en vistoso traje de cuero y posando al frente del volante de su moto dijo que, en efecto, le interesaba participar en política. ?En qué posición no sé, pero me encantaría estar envuelto en la parte administrativa del país?, contestó.
Dicen que fue esa declaración la que llevó a Álvaro Colom a apuntarlo en su lista de prospectos.
Lamentablemente, la fama de gran cirujano y su demostrada sensibilidad por los pobres y marginados de Guatemala no bastan para que el Vicepresidente pueda desenvolverse entre los retorcidos meandros de la política guatemalteca y las intrigas palaciegas. Tal vez por eso sea que Álvaro y Sandrita no le tienen la suficiente confianza como para permitirle asumir las tareas que la Constitución le asigna a un Vicepresidente.

“Sandrita”, el doctor Espada y el ingeniero Colom se fundieron en un abrazo cuando fueron declarados triunfadores.
(Esta foto también es ajena a la columna de Berganza)
De una manera semejante a la orquestada por Vinicio Cerezo y Alfonso Cabrera cuando relegaron a Roberto Carpio Nicolle a trabajos anodinos, de esa forma Rafael Espada ha sido reducido a su mínima expresión. Aparte de la fidelísima Rose, su secretaria de toda la vida, y de Óscar Perdomo, a quien el partido le impuso como secretario privado, el Vicepresidente no tiene a quién mandar. La poderosa Sandrita, condueña del partido y cogobernante, es quien preside esa variante de gabinete social a la que bautizó como Consejo de Cohesión Social, donde ella y no el bueno de Rafita es quien decide el destino de Q2 mil 191.73 millones de inversión.
Entre los diplomáticos y ?gente bien? que le aprecian priva una preocupación: ?¿Cuánto más soportará el bueno de Rafa estar sin una responsabilidad específica?? Hasta el momento, la benevolencia con que le tratan los medios, que le dan gran espacio a sus visitas a hospitales, un trabajo más de la Primera Dama que de Vicepresidente, y a sus cuidadosamente coreografiados trotes por la avenida Las Américas y paseos en moto le han mantenido adormecido ese ego indómito acostumbrado al éxito y, como él mismo dijo ?a tener el control todo el tiempo?. Pero esto no durará cuatro años. Urge que le asignen un papel más relevante, so pena que, como sucedió con los seis personajes de Pirandello, se rebele y eche por la borda el castrante guión que Álvaro y Sandrita le imponen.” (Fin del artículo de Berganza)
¿Verdad que es excelente? Es uno de esos artículos que a cualquier otro columnista le habría gustado haber escrito. Entre ellos yo. Mis cordiales felicitaciones al colega Gustavo Berganza.