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MISCELÁNEA 20/12/10

Martes, diciembre 21st, 2010

1.- Eclipse total de Luna en Solsticio de Invierno


A partir de las 12: 30 de la noche del lunes 20 hasta las primeras horas del martes 21 se producirá un eclipse total de Luna debido al Solsticio de Invierno, el cual será visible en Guatemala.

Este fenómeno astronómico podrá apreciarse en todo su esplendor, así como en toda la zona de Norte y Centroamérica. Éste será el último eclipse de la primera década del siglo XXI. El evento celeste podrá apreciarse a simple vista y oscurecerá la brillante superficie de una Luna llena, fase necesaria para que ocurra este fenómeno astronómico.

Un eclipse total de Luna ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y nuestro único satélite natural, es decir, cuando la Luna entra en la zona de sombra que la Tierra, proyecta en el espacio en forma de cono. La duración máxima de un eclipse total de Luna puede llegar a una hora y 47 minutos; en el caso del fenómeno de este 21 de diciembre, se prolongará por una hora y 13 minutos. El oscurecimiento de la Luna por efecto de su entrada en el cono de sombra de la Tierra, casi nunca es completo porque el cono de sombra no está totalmente oscuro, sino que conserva una tenue luz rojiza que le confiere a nuestro satélite un color cobrizo.

Mitos Lunares

Pese a conocer las causas científicas de los eclipses de Luna, aún sobreviven algunas supersticiones heredadas de las antiguas culturas mesoamericanas.

Entre los aztecas y los mayas se creía que si una mujer embarazada miraba los eclipses de Sol o de Luna, su hijo nacería con labio leporino. Anteriormente, para evitar supuestos daños, colocaban en el seno de la mujer una navaja negra con ceniza del fogón. Cuando se producía un eclipse, creían que la Luna moría; si una mujer embarazada salía de su casa durante un eclipse de Luna, debía llevar en la cintura una hoja de obsidiana porque sin ella su hijo nacería con labio leporino o bien su rostro se parecería al del ‘conejo lunar’, que creían ver en la cara visible de la Luna. Hoy la ciencia sabe que no existe ninguna influencia maligna durante los eclipses y que pueden ser observados sin ninguna preocupación.

Sigue el eclipse paso a paso

La noche del eclipse, la astrónoma Mitzi Adams de la NASA responderá las preguntas de los internautas desde las últimas horas del 20 diciembre hasta las 05:00 horas, hora del este en Estados Unidos, a través de un chat.

Horario y etapas del eclipse

El eclipse total de Luna de este 21 de diciembre, prácticamente se prolongará hasta el amanecer y podrá ser visto a simple vista o mediante binoculares y telescopios sin ningún problema desde cualquier parte de Guatemala, al tiempo que otros astros como los planetas Júpiter y Saturno estarán también presentes en el cielo durante algunas de las etapas del eclipse lunar, ofreciendo otro espectáculo adicional.

En Europa, oeste de África y Sudamérica podrá verse una parte del eclipse antes de que se interrumpa por la puesta de la luna y el amanecer, mientras que en el Este de Asia, Australia y Nueva Zelanda, el eclipse estará ya en progreso tras la puesta del Sol y la aparición de la Luna.

En Guatemala, el eclipse observará el siguiente horario:

Se inicia el eclipse (Fase penumbral imperceptible) a las 23:29 horas del 20 de diciembre. Se inicia eclipse parcial (Umbral visible) 00:32 horas del 21 de diciembre. Inicia fase total a la 01:40 horas. Máximo del eclipse 02:15 horas. Finaliza eclipse total 02:53 horas. Finaliza eclipse parcial 04:01 horas.

2. – Los “Reyes Magos” y la “estrella de Belén”

Algunos astrólogos creen que la mítica “estrella de Belén de Judea” que supuestamente guió a los “Reyes Magos” (Gaspar, Melchior, Balthassar) hasta Belén para ofrendar regalos al niño recién nacido en un humilde pesebreLa primera vez que surge el nombre con que hoy conocemos a los Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia). Estos tres personajes estaban vestidos a la moda persa, con tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en su rodillas. Se cree que sus nombres fueron Gaspar, Melchior, Balthassar.

Los “Reyes Magos” (también conocidos como los “Reyes Magos de Oriente“) es el nombre por el que la tradición denomina a los visitantes (tres según la consideración más extendida) que, tras el nacimiento de Jesús, habrían acudido desde países extranjeros para rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra.
El evangelio sólo habla de magos, en ninguna parte se indica que fuesen reyes. Esta creencia apareció varios siglos después y se ha mantenido en la tradición popular. Tampoco se mencionan sus nombres en el evangelio.
Estos “magos”, según la creencia Católica, eran representantes de religiones paganas de pueblos vecinos y por eso ve en el Evangelio, las primicias de las naciones que acogen, por la Encarnación, la Buena Nueva de la salvación. Nacido Jesús en Belén de Judá en los días del Rey Herodes, llegaron del Oriente a Jerusalén unos magos preguntando: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer?” Y para desorientarlos, Herodes les dijo que en Belén a pesar de que tenía información que el nacimiento sería en Jerusalen. Pero al mismo tiempo ordenó a sus sicarios que asesinaran a todos los niños que hubiesen nacido durante esos días.
En algunos países (normalmente hispanohablantes) existe la tradición de representar a los reyes trayendo los regalos que los niños les han pedido en sus cartas durante la noche anterior a la Epifanía. Pero en otros países se le llama “Pesebre” a toda esta representación.
La palabra “Mago”, proviene del elamita que pasando por el persa y por el acadio llegó al griego como Μαγός (Magós, plural: μαγοι, magï) y de ahí al latín Magi (Cf. Magíster) de donde llegó al español. Eran los miembros de la casta sacerdotal medo-persa de la época aqueménide y durante todo el reinado de Darío el Medo (521-486 a. C.)
La figura católica de los “Reyes Magos” tiene su origen en los relatos del nacimiento de Jesús, algunos, fueron integrados de los evangelios canónicos que hoy conforman el Nuevo Testamento de la Biblia. Concretamente el Evangelio de Mateo es la única fuente bíblica que menciona a unos magos, aunque no especifica los nombres, el número ni el título de “Reyes”, quienes, tras seguir una supuesta estrella, buscan al “Rey de los Judíos que ha nacido” en Jerusalén, guiándoles dicha estrella hasta Belén, donde nació el niño Jesús, a quien ofrecieron ofrendas de oro, incienso y mirra. Es poco lo que el Evangelio de Mateo menciona sobre los sabios de Oriente. En particular, no menciona un número específico de ellos aunque menciona que entregaron tres regalos.
Sin embargo,as tradiciones antiguas que no fueron recogidas en la Biblia, como por ejemplo el llamado Evangelio del Pseudo Tomás (o Evangelios de la infancia de Tomás) del siglo II,  dan su número y les asignan nombre: Melchor, Gaspar y Baltazar, posiblemente sacerdotes zoroastristas provenientes de Persia. Los nombres son además diferentes según la tradición siriaca. Según posteriores interpretaciones los Magos fueron considerados originarios de Europa, Asia, y de África respectivamente.

Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre, María, y se postraron en actitud de adoraración; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron sus presentes: oro, incienso y mirra. (Mateo 2,11, versión Reina-Valera 1960)
Si bien parece contradictorio que practicantes de la magia (severamente amonestada tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento) sean admitidos como adoradores del Mesías, hay que tener en cuenta que el término griego μάγος (mago), no era utilizado únicamente para referirse a los hechiceros. Se utiliza, en este caso, para referirse a hombres sabios (así se los llama en diversas versiones de la Biblia en inglés) o, más específicamente, hombres de ciencia. De hecho, también poseían conocimiento de las Escrituras (Mateo 2:5-6). Es posible que estos magos pertenecieran a la religión zoroastra.

Mateo no deja ver que fueran astrólogos que conocieran con precisión el movimiento de alguna estrella a pesar de ser esta la creencia general. Aunque bien intencionados, su visita es causa de turbación general y despierta la desconfianza de Herodes, pues veía al nuevo Mesías como un rival. A pesar de ser anciano y de haber reinado ya por más de treinta años, Herodes les ruega que averigüen el sitio preciso del nacimiento del Mesías con el fin de poder, así, acabar con su potencial competidor. Los sabios, que no sospechan eso, encuentran al Niño, lo adoran y obsequian oro, incienso y mirra. Un ángel previene a los magos de las intenciones que Herodes guardaba, así que no regresan donde él. Iracundo, el rey manda a matar a todos los niños menores de dos años. Para entonces, José ha sido avisado en sueños de que debe huir a Egipto con los suyos. A partir de ese relato, se han ido elaborando numerosas leyendas sobre los hechos y la personalidad de estas tres figuras, incluyendo el presunto estatus real. Los “Reyes Magos” son los encargados de amenizar con sus regalos a todos los niños del mundo.
Otras interpretaciones
Según la interpretación de José Luis Sicre, en el tiempo en que fue escrito el evangelio de San Mateo se estaba produciendo un incremento de conversiones paganas al cristianismo frente a las de los propios judíos. La incursión de estos fragmentos sobre los magos de Oriente en el evangelio de Mateo subraya este hecho y lo utiliza como argumento de conversión: si los de fuera vienen y lo adoran. ¿Cómo no os dais cuenta los que lo tenéis entre vosotros?
También existen otras[cita requerida] interpretaciones astrológicas y cabalísticas sobre la figura de los “Reyes Magos”.

Según la interpretación ofrecida por Eric Rodríguez, se tiene lo siguiente: Ya el término griego μάγος había caído en un uso peyorativo o deteriorado desde al menos el siglo tercero antes de Cristo por la extracción de su origen y contexto cultural, y que es como se usa aún en la época del nuevo testamento. No obstante, en su texto griego dice: “… ιδου μάγοι απο ανατολων παρεγενοντο εις Ιεροσόλυμα”. “…he aquí, (unos) Magos desde Oriente, se encontraban por Jerusalén”.
A diferencia de los magos que ya se encontraban dispersos en tierra de Israel y todo el mundo helénico, el énfasis que se emplea al decir “de oriente”, marca un cambio de connotación: El autor busca traer a la mente un personaje asociado con el Oriente, diferente a los sabios convencionales de Israel (rabinos), que conociera además las profecías mesiánicas y que fuera autoridad bíblica para el lector judío, ya que se acepta a nivel general que el Evangelio de Mateo fue escrito para hebreos y aun en lengua hebrea según el testimonio de casi todos los padres de la iglesia.
Hay que tener en cuenta además qué significaba el Oriente para los judíos: Pues bien, no era otra cosa que Babilonia, pues hasta Damasco, se consideraba parte de la tierra de Israel. Pues bien, la figura que tratamos de presentar, podría corresponder a un título muy particular en arameo: מדנחאי Medinja’ey , o “Doctores Babilónicos de la tradición oral” que perduraría en escuela hasta entrado el siglo octavo después de Cristo, en Babilonia, y quienes habrían sido guiados por Dios hasta el Mesías no por la famosa estrella, como hasta ahora se ha entendido, sino que esa estrella era el mismo Mesías según el lenguaje judío y midráshico contemporáneo.
Historia y leyenda

La tradición más difundida cuenta que vinieron de Oriente, en número de tres, y que iban guiándose por una estrella (celebérrimamente conocida como La estrella de Belén) que les condujo hasta Belén, donde buscaron al Niño Jesús recién nacido y le adoraron, ofreciéndole oro, representando su naturaleza real, como presente conferido a los reyes, incienso que representa su naturaleza divina, empleado en el culto en los altares de Dios, y mirra, un compuesto embalsamador para los muertos, representando el sufrimiento y muerte futura de Jesús. Antes de llegar, encontraron al rey Herodes el Grande en la ciudad de Jerusalén, quien astutamente les conminó a que, de regreso, hablaran con él para darle noticia del sitio exacto donde se encontraba dicho niño; y, así, poder ir él también a adorarle. En realidad, lo que quería era darle muerte, por eso ordenó la matanza de los inocentes.
La historia sigue contando cómo un ángel se apareció a los tres reyes magos y les advirtió del peligro que corría Jesús si ellos obedecían el deseo de Herodes. Así pues, no volvieron por el mismo sitio. Parece ser que, sólo por el hecho de que el relato evangélico indicara que trajeron tres dones (oro, incienso y mirra), se dio por sentado que eran tres los personajes que los traían. Aunque también en algún momento las distintas tradiciones han señalado que eran cuatro, siete y hasta doce.

La primera vez que surge el nombre con el que hoy conocemos a los “Reyes Magos” es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia). El friso de la imagen está decorado con mosaicos de mediados del siglo VI que representan la procesión de las Vírgenes. Esta procesión está conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en su rodilla izquierda. Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Gaspar, Melchior, Balthassar…

Poco a poco la tradición ha ido añadiendo otros detalles a modo de simbología: se les ha hecho representantes de las tres razas conocidas en la antigüedad, representantes de las tres edades del hombre y representantes de los tres continentes (Asia, África y Europa).
La llegada de los “Reyes Magos” es un tema tratado también en los Evangelios apócrifos. Según la tradición esotérica aplicada al cristianismo, estos personajes procedían del lugar donde se encontraba el Preste Juan.

Otra leyenda cuenta que, después de la resurrección de Jesús, el apóstol Tomás los halló en Saba. Allí fueron bautizados y consagrados obispos. Después fueron martirizados en el año 70 y depositados en el mismo sarcófago. Los restos fueron llevados a Constantinopla por Santa Elena. Posteriormente, en el siglo XII, Federico I Barbarroja,  los trasladó a Colonia, donde hoy reposan con las coronas que supuestamente llevaron durante su existencia. Miles de peregrinos empezaron a llegar a Colonia, lo que propició que en 1248 se iniciara la construcción de la catedral de Colonia, que llevaría más de 600 años terminarla. Hoy día es uno de los monumentos góticos más impresionantes de Europa. Colonia se ha convertido junto con Roma y Santiago de Compostela en uno de los grandes centros de peregrinación. Igualmente, existen leyendas que hablan de un cuarto rey mago .

Según las diversas tradiciones de los reyes magos, el número de ellos varía; así se puede encontrar los siguientes reyes magos:
Tres “Reyes Magos”: si bien la Biblia explica que fueron tres los regalos otorgados por los magos al niño Jesús, la primera referencia concreta respecto al número de “Reyes Magos” la da  el conocido escritor eclesiástico Orígenes, en el siglo IV.

En el siglo V, el papa León I “el Magno” estableció oficialmente su número en 3 para toda la cristiandad. A mediados del siglo VI, en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia), se les asignaron los nombres de Melchor, Gaspar y Baltazar, que supuestamente equivalen en griego a Appellicon, Amerín y Damascón y en hebreo a Magalath, Serakin y Galgalath. Según una leyenda, sus restos se encuentran en la Catedral de Colonia, Alemania, donde se encuentra el llamado Relicario de los Tres Reyes Magos.
Cuatro reyes magos: otras leyendas indican que además de los tres “Reyes Magos” nombrados anteriormente, había un cuarto Rey Mago, el cual en algunas leyendas se le da el nombre Artabán. Este rey mago tampoco tiene fundamento bíblico. En la leyenda rusa este cuarto rey recibiría el nombre de Ogamyer

Históricamente, el solsticio de invierno tiene poderes místicos en oriente, de ahí que se haya escogido el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesús. En la misma forma, se dice también que ese mismo día nacieron otros profetas, como: Horus (de Egipto), nacido 3,000 años antes de Cristo. Se dice que nació de una vírgen un 25 de diciembre. Al nacer fue adorado por tres “reyes”. Fue profesor a los 12 años. Fue bautizado y ejerció su ministerio desde los 30 años. Hacía milagros y caminó sobre el agua. Era llamado “el cordero de Dios” y “la luz”. Fue crucificado a los 33 años de edad y resucitó a los 3 días. Attis de Grecia 1,200 años antes de Cristo. supuestamente nació el 25 de diciembre, hijo de una virgen. Fue crucificado y enterrado. Resucitó a los 3 días. Krishna de la India. 900 años a. de Cristo. Nació el 25 de diciembre hijo de una virgen. A los 33 años de edad murió y fue enterrado. Resucitó a los 3 días. Dionisio de Grecia, nacido 500 años antes de Cristo. Nació un 25 de diciembre hijo de una virgen. Hacía milagros y era llamado “Rey de Reyes”, “Alfa y Omega”, “El único hijo de Dios”. Murió a los 33 años y fue enterrado. Resucitó a los 3 días. Mirthra de Persia Nació el 25 de diciembre. Hijo de una virgen. Tuvo 12 apóstoles. Hacía milagros. Murió sacrificado a los 33 años y fue sepultado, pero resucitó al tercer día. Chrishna de Hindustán. Buda Sakia de la India. Salivahana de Bermuda. Zulis o Zhule, o Asiris u Orus de Egipto. Odin de los Escandinavos. Crite de Caldea. Zoroaster y Mithra de Persia.

Sin embargo, ya hay varias teorías de que realmente Jesucristo no nació ni en la noche del 24 de diciembre ni en el año que, supuestamente, marca el inicio del calendario Gregoriano que es el que actualmente se usa después de que se abolió el Calendario Juliano que se usó en los países europeos y sus colonias hasta la implantación del Calendario Gregoriano que hoy en día se utiliza como calendario oficial mundial. Fue creado en Europa y obtuvo su nombre de su promotor el papa Gregorio XIII. El Calendario Gregoriano sustituyó al Calendario Juliano que había sido utilizado hasta el momento, y que estaba vigente desde el emperador Julio César en el año 46 a.c..  En este tipo de calendario el Día es la unidad fundamental de tiempo, el cual equivale a 86.400 segundos y la Semana es el período repetitivo de 7 días. La fecha exacta del nacimiento de Jesús nadie la conoce exactamente, aunque lo único que se puede decir con certeza es que no nació el 25 de diciembre. Sí, ¡no nació el día en que todos lo celebramos! ¿Y  cuándo fue entonces?

Es notorio según el relato bíblico que Jesús no nació en invierno, porque “(…) había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño (…)” (Lucas 2:8). Los pastores estaban, por consiguiente, en el campo con sus rebaños a la intemperie y esto sería imposible el 25 de diciembre, recordemos que en el hemisferio norte el invierno comienza el 21 de diciembre y en el hemisferio sur empieza el verano.

Los estudios de las costumbres de las tierras bíblicas muestran que los pastores en Palestina traían sus rebaños del pastoreo en el campo a los rediles siempre antes del 15 de octubre, esto da prueba de que es imposible que el nacimiento de Cristo haya sido el 25 de diciembre, a menos que la Biblia mienta, cosa que todos los verdaderos cristianos deben rechazar tajantemente. Por lo visto, estamos ante una fecha fraudulenta y mentirosa que ha usurpado por dos milenios un lugar que no le corresponde en el corazón de los cristianos.

La Biblia no indica en forma específica la fecha exacta del nacimiento de Jesús , sin embargo da los medios y la clave para aproximarnos a una fecha más real. En efecto,  sabemos positivamente que Jesús es menor que Juan el Bautista, su primo, en exactamente seis meses (compruebe esta evidencia bíblica en Lucas 1:24-38). Elizabeth tenía ya seis meses de embarazo cuando María concibe en su seno sobrenaturalmente a Jesús. La importancia de este dato cien por ciento escritural es que  se puede determinar en forma bastante aproximada la fecha del nacimiento del bautista. Zacarías, el padre de Juan, era un sacerdote que ejercía su ministerio en Jerusalén. El ritual judío establecía que cada sacerdote tenía un tiempo definido del año en que servía en el templo. Existían 24 divisiones o cursos de servicio durante el año religioso y este dato es ratificado por el escritor e historiador judío Flavio Josefo, quién en su libro “Antigüedades de los judíos” dice que cada uno de estos turnos o cursos de servicio duraban una semana y que después de seis meses cada sacerdote repetía su turno sirviendo en total dos veces al año (1º Crónicas 24:7-19).

El relato de Lucas, en el primer capítulo de su evangelio, declara que Zacarías pertenecía a la clase de Abías y servía en el templo según el orden de su clase (Lucas 1:5,8). La  fecha del año correspondiente a esta  clase era el octavo en orden, de acuerdo a 1º Crónicas 24:10. Es decir, entre el 27 de Iyar y el 5 de Siván, que en nuestro calendario equivalen a la semana del 1 al 8 de junio. Después de esta semana, Zacarías debió quedarse a ministrar por siete días más porque era obligación de todos los sacerdotes prestar servicio conjunto en las grandes fiestas religiosas (Pentecostés en este caso). Cuando cumplió su ministerio volvió a su casa, distante 45 kilómetros al sur de Jerusalén, en las montañas de Judea, Y SU ESPOSA CONCIBIÓ (Lea Lucas 1: 23-24). Según estos antecedentes, Juan fue engendrado a mediados del mes de junio, entre el 16 y19 del mismo; por lo tanto nació nueve meses después, a mediados del mes de marzo.
Sabemos que Jesús era menor que Juan en seis meses (vea Lucas 1: 26,36). Si añadimos seis meses a contar de marzo, veremos que la fecha del nacimiento de Jesús corresponde a mediados del mes de septiembre (entre el 16 y 19), fecha que está en consonancia con el relato bíblico de los pastores y sus rebaños en el campo, porque evidentemente no era invierno, si no comienzos del otoño en el hemisferio septentrional.
Entonces, si Jesús NO NACIO EN DICIEMBRE, resulta muy extraño que la cristiandad celebre su natividad en una fecha que no corresponde para nada con la verdad, la Historia sin embrago nos da la respuesta: el 25 de diciembre era el día en que los paganos celebraban el nacimiento de su DIOS SOLAR, conocido en las diferentes culturas con distintos nombres como Osiris, Horus, Júpiter, Zeus, Baal, Zoroastro, Saturno, Baco, Adonis, Hércules, Mitra, Tammuz, etc.
La religión pagana tomaba al sol como fuente de la vida, como la noche mas larga sucedía alrededor del 21 de diciembre (en el solsticio de Invierno) y desde ahí poco a poco la noche se acortaba, se adoptó desde los ritos babilónicos la costumbre de celebrar el 25 de diciembre el nacimiento del dios sol, fuente de la vida el sexo y la fertilidad.
James George Frazer, en su libro, “La rama dorada“, dice: “La época invernal era cuando todos los dioses solares, desde Osiris hasta Júpiter y Mitra, celebraban su cumpleaños (…)”.
En el Siglo V estas costumbres paganas se habían introducido en la iglesia de Roma de tal forma que sus líderes no pudiendo combatir estas prácticas, las  “cristianizaron”, sustituyendo al dios solar por Jesús, escamoteando de esta forma a los creyentes la verdadera fiesta de la Navidad, sustituyéndola por tradiciones paganas, ajenas a la verdad del Evangelio.
Septiembre debe tener para nosotros una nueva connotación porque es evidente que CRISTO NACIO EN SEPTIEMBRE… ¡Y esto a prueba de desmentidos!

3.- Estado de Sitio en Alta Verapaz

Desde hacía varios meses que se ha venido teniendo noticias de que algunos departamentos de la República han caído prácticamente bajo el control de las diferentes organizaciones de delincuentes que controlan el trasiego de drogas, principalmente mariguana y cocaína, que posteriormente meten por los más diversos medios a Estados Unidos de América. Incluso se ha mencionado insistentemente varios nombres y apellidos de guatemaltecos que son los supuestos principales narcotraficantes y tienen bajo su control los departamentos de Jalapa, Zacapa, Petén, Izabal, el Quiché, Huehuetenango, Alta Verapaz y San Marcos. Y se cree que ha aumentado su presencia en otros departamentos. Se afirma que los más poderosos de todos son los del cártel mexicano “Los Zetas”, quienes han reclutado o “comprado” a oficiales de los ejércitos de México y Guatemala, así como también a numerosos miembros de la Policía Nacional Civil. Ante esta grave situación, el gobierno de Álvaro Colom Caballeros decidió suspender las garantías constitucionales y declarar el “estado de sitio” en Alta Verapaz, aunque se rumerorea que la medida podrá extenderse en cualquier momento al resto de la República. Ya era hora de que el gobierno de la República se decidiera a emplear al Ejército para combatir al crimen organizado en general y a los narcotraficantes en particular. El gobierno de México lo ha venido haciendo con bastante buen resultado, aunque tanto la Armada como la Marina han tenido que sostener largos encuentros armados contra los famosos Zetas, principalmente en lsa ciudades fronterizas como Tijuana (Baja California) y los estados de Tamaulipas, Morelos y Michoacán.

Pero es que aquí ha habido personas que son fanáticas izquierdistas, y algunos de ellos fueron miembros de las guerrillas subversivas, que desde la firma de la “paz firme y duradera” han estado empecinadas en desprestigiar, satanizar y minimizar a las fuerzas militares que cumplieron con su deber al combartirles durante el largo conflicto armado. Por eso fue que, por insistencias del ex guerrillero Eduardo Stein Barillas, canciller del gobierno del presidente Álvaro Arzú Irigoyen (1996-2000) y vicepresidente de la República en el período de Óscar Berger Perdomo, y este último clausuró las bases militares y dejó todos esos departamentos sin protección militar, a sabiendas de que la Policía Nacional Civil no era suficiente para imponer el orden o, creyendo ingénuamente (?) que de esa manera iba a “democratizar” el país, cuando lo que realmente hizo fue dejar esos departamentos bajo el control de la delincuencia y el narcotráfico, especialmente del cártel mexicano de los Zetas, aprovechó para incorporar a sus filas a ex guerrilleros y a ex oficiales del ejército, entre ellos varios graduados de Kaibiles, que estaban debidamente preparados para pelear contra las guerrillas y ahora los están empleando para apoyar al narcotráfico y combatir al ejército. Pero no hay que esperar que los narcos vayan a buscar enfrentarse al ejército, porque van a replegarse el tiempo que sea necesario para hacer una guerra de guerrillas. Mas no hay vuelta de hoja: ya hay varios departamentos que están prácticamente tomados por los narcotraficantes y estoy convencido de que el gobierno de Colom sabe muy bien quiénes son los cabecillas y dónde se encuentran. Sin embargo, no sería de extrañar que uno de estos días se reunan los actividas de las ONGs que se autoproclaman que son la “Sociedad Civil” para exigir al Congreso de la República que no apruebe el Estado de Sitio en Alta Verapaz invocando los “derechos humanos”. Porque son capaces de hacer lo que sea necesario para impedir que el Ejército cumpla con su importante función constitucional.

3.- Adiós a Juan Carlos (“el pin”) Plata

“El Pin” Plata dijo adiós al fútbol y a la afición escarlata
En su breve participación en el magnífico juego del domingo pasado entre Municipal y Comunicaciones fueron los últimos 30 minutos que “el Pin Plata” pisó el césped del  Estadio Nacional Mateo  Flores. El máximo artillero rojo se despidió del futbol,  y aunque el goleador no pudo festejar porque los Rojos perdieron el campeonato ante los Cremas, terminó como  quería: jugando.

Faltaban 15 minutos para que  finalizara el partido cuando el  público comenzó a corear su  apellido. Los fanáticos aficionados rojos  querían ver a su ídolo y despedirlo como se lo merecía, aplaudido y ovacionado.
Plata ingresó en lugar de Guillermo Ramírez, quien salió lesionado, y se colocó adelante, esperando una bola que le diera la consolidación.
“Me voy satisfecho por todo  lo que dimos. No logró anotar un gol, salvo por el que metió en la etapa de penales, pero se marcha satisfecho de haber sido el mayor goleador en la historia del fútbol en Guatemala, con 411 goles. “Lo importante es  que me voy como quería, adentro del terreno de juego. Tuve  que ver celebrar al rival, no hubiese querido que fuera así”, comentó el popular “Pin Plata“, quien recibió el  afectuoso consuelo de sus dos hijos. Juan  Carlos, el mayor, no pudo evitar  las lágrimas de ver cómo su papá  recorría, por última, vez la pista de tartán del estadio Mateo Flores. “El Pin Plata” siempre se comportó como un caballero, tanto en el campo de juego como en su vida particular, por lo cual mereció el reconocimiento y el afecto de las personas que tuvieron oportunidad de conocerle durante los veinte años que jugó con el Municipal, como lo demuestra la siguiente fotografía en la que aparece siendo abrazado por quien durante largo tiempo fue presidente de la Junta Directiva del equipo Comunicaciones, señor Roberto Arzú García Granados, hijo del ex Presidente de la República y actual Alcalde de la capital, Álvaro Arzú Irigoyen, y nieto del desaparecido empresario Raúl García Granados, uno de los primeros promotores que tuvo el Comunicaciones después de haber sido fundado por el coronel Carlos Aldana Sandoval, cuando era ministro de Comunicaciones y Obras Públicas. El actual propietario de la mayoría de las acciones del Club Comunicaciones es el poderoso empresario mexicano de medios de comunicación electrónicos Ángel González y González, propietario de los canales de televisión 3, 7, 11 y 13 y de varias difusoras de radio, entre ellas Radio Sonora.

El conocido empresario Roberto Arzú García-Granados, ex presidente del Club Comunicaciones, abraza afectuosamente al “PinPlata a manera de despedida después de que jugó 20 años con el equipo Municipal, el constante rival del equipo Comunicaciones. Aprovecho para decir que, hasta hace poco tiempo, “El Junior” Arzú ha sido mi muy querido y generoso amigo, un mecenas, pero se disgustó conmigo por diferencias en criterios políticos. ¡Lo cual he lamentado mucho! Ha sido algo parecido al eclipse de Luna del solsticio de Invierno. Me hace recordar la estrofa de la popular canción del famoso cantautor argentino Alberto Cortés titulada “Cuando un amigo se va“,  que dice: “Cuando un amigo se va… queda un espacio vacío… que no lo puede llenar… la llegada de otro amigo.”

Pero mejor dejo que sea el propio Alberto Cortés quien interprete su canción en este You Tube.

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