MISCELÁNEA DEL 29/08/14

1.- Samabaj, la Atlántida Maya

Un día de la semana pasada transmitió el canal de televisión de la National Geographic un interesante programa titulado La Atlántida Maya la Ciudad perdida bajo el lago de Atitlán, acerca de la ciudad Maya sumergida treinta metros en el fondo del lago de Atitlán hace más de dos mil años, cuya búsqueda inició y ha promovido el hombre de negocios y buzo guatemalteco Roberto Samayoa Asmus, con la posterior valiosa colaboración de la antropóloga guatemalteca Sonia Medrano, con quien contactaron al famoso arqueólogo Dr. John Hale y gracias a sus gestiones obtuvieron una subvención de US$30,000 de la Universidad de Rhode Island para hacer una búsqueda científica en un barco con sistema de Sonar de Barrido Lateral que generalmente se emplea para descubrir a los barcos que han naufragado.

Este programa será retransmitido por el canal National Geographic esta noche a las 19:00 horas y mañana, sábado, a las 20:00 horas. Les sugiero que lo vean. Estoy seguro que les va a interesar y a impresionar tanto como a mí.

Sin embargo, para beneficio de quienes acostumbran visitar este blog tanto en Guatemala como en otros países y puedan verlo repetidamente cuantas veces quieran y podrán compartirlo con otras personas, hoy lo reproduzco a continuación en este YouTube obtenido gracias al monitoreo de medios del Gobierno de Guatemala:

Imagen de previsualización de YouTube

Felicito a Roberto Samayoa Asmus y a la antropóloga Sonia Medrano y sus colaboradores por el encomiable empeño que han venido poniendo en este proyecto e insto a las autoridades del Gobierno de Guatemala a que contribuyan en lo que sea pertinente para que pueda obtenerse el éxito deseado y pronto se pueda dar a conocer lo que se ha calificado como la Atlántida Maya.

 2.- El Rey Desnudo de José Toledo

En Prensa Libre se publicó ayer como Columna Invitada este artículo del artista José Toledo Ordóñez

El rey desnudo

El rey desnudo, de Andersen, es un cuento en el que un monarca cae en manos de dos pícaros que le ofrecen elaborarle un traje fantástico, invisible para los estúpidos. La gente del pueblo se enteró y esperaban verlo. El rey salió a la calle desnudio y fue el primero en no admitir que era un real estúpido que no podía ver el traje. Nadie se atrevió a decir nada, hasta que un niño exclamó: “¡El rey está desnudo!”. Esta expresión se usa hoy como metáfora para referirse a cómo se ve la verdad con ojos inocentes. Existen grupos de poder dogmatizando sobre lo contrario a lo obvio para defender sus intereses. A la gran mayoría de la gente le disgusta la mayor parte del arte contemporàneo. Cuando un espectador en una bienal dice “esa obra es repugnante” o “no la entiendo”, corre peligro de ser tratado como el estúpido que no pudo ver el traje del rey.

 

José Toledo Ordóñez

Esta es la forma más elemental de manipular el mercado del arte contemporáneo.  Se usan otras más sofisticadas.

Cómo explicar los cuadros a una liebre muerta es un performance que Joseph Beuys hizo en una galería de Düsseldorf en 1965.  Se untó la cara con miel y pan de oro y se paseó adentro llevando en sus brazos una liebre muerta.  Alguien preguntó: “¿Por qué le explica los cuadros a una liebre muerta?”,  Beuys respondió: “Porque lo va a entender mejor, porque sois como los perros domesticados que mueven el rabo para saludar al que les da de comer. Porque os reís y me insultáis, incapaces de ver vuestra propia babeante estupidez. Vuestra vida anodina, tan lejos de lo bello. Vuestra vida de perros. Jamás podréis llegar a ser como una liebre muerta. Porque no sois capaces de ver que la obra de arte es la liebre, mi susurro, mi cojera y vosotros mirando”.

El artículo de Haroldo Rodas publicado en el Diario de Centroamérica el 4 de julio del  2014 comienza así: “El arte no es para todos, cuando solo se piensa en él como un objeto que se compra o se vende”, este es el lema de la Bienal de Arte Paiz, cuyo objetivo central era pensar el arte, lo cual limita con posibilidades académicas la apreciación del mismo, tornándolo como un efecto donde su visualización exige una formación firme de una visión del color, forma y expresión.  Desde luego en ello está en juego la visión de los curadores”. Entre ellos menciona a Rosina Cazali.

Dos días después, Cazali  escribió en su columna de elPeriódico: “Este ensayo, cuyo título toma como referencia la performance de Joseph Beuys Cómo explicar el arte a una liebre muerta y cuyas premisas parten de la 19 Bienal de Arte Paiz, se pregunta, entre otras cosas, qué significa ser un artista contemporáneo en Guatemala”.

Me preocupa más saber qué significa ser parte del público en Guatemala. La libertad de expresión, en este caso en el arte, es un derecho fundamental del ser humano que tiene como límite cuando entra en conflicto con el derecho ajeno, en este caso a ser tratado como estúpido. El público merece respeto. (Fin de la columna)

3.- Discriminación indígena contra judíos ortodoxos

Unos 200 judíos ortodoxos que desde hace seis años se han venido asentando en el municipio de San Juan La Laguna, situado en la orilla del lago de Atitlán, departamento de Sololá, han decidido abandonar las casas que habitaban y retirarse del lugar más corriendo que andando en vista de la discriminación que han manifestado los Ancianos indígenas que les han exigido que se marchen de inmediato, a pesar de la intervención de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) que fracasó en su intento de convencerles de que su actitud es inconstitucional.

De nada sirvieron las conversaciones mantenidas ayer en la PDH con “ancianos indígenas” del municipio San Juan La Laguna, porque estos exigieron que los judíos ortodoxos (entre quienes hay algunos guatemaltecos) se marchen del lugar. Representantes de la comunidad judía solicitaron al menos ocho meses para irse, pero ante las amenazas recibidas decidieron, desde anoche comenzar a empacar y los primeros ya abandonaron el lugar en buses que contrataron para el éxodo.

La comunidad ortodoxa judía em ortodoxa comenzó a asentarse desde hace cerca de seis años en la zona a la orilla del paradisíaco Lago de Atitlán. La mitad de ellos son menores de edad. Proceden de Estados Unidos, Israel, Reino Unido y Rusia, y unos 40 son guatemaltecos. Sin embargo, desde el año pasado los pobladores indígenas de la localidad empezaron a molestarse con la presencia de ellos, y argumentan que los religiosos los han discriminado y atentan contra las costumbres mayas.

“Un miembro del consejo de ancianos amenazó públicamente de que se iba a levantar el pueblo y a correr la sangre. Por eso estamos saliendo, porque no tienen derecho a sacarnos. Pero decidimos irnos para evitar agresiones. Dicen que es su pueblo, que se queden con él”, explicó Misael Santos, quien añadió que han visto un lugar donde podrían quedarse, pero por razones de seguridad no dieron más datos.

“Siempre les hemos respetado, pero con esta gente no se puede negociar. Desde octubre empezó el descontento por cómo nos vestíamos y nuestras creencias. Hubo agresiones físicas contra nosotros, incluso dañaron a un niño de seis años y a su madre”, agregó Santos. Según el representante, los dueños de las casas que alquilaban estaban “tristes” por su partida y no pensaron en sus negocios eran comerciantes”, “el dinero no nos importa ahora”.

Las diferentes versiones que circularon no justifican para nada la actitud inhóspita e ilegal de los “ancianos indígenas”, porque una de ellas es que los judíos no les contestaban el saludo, lo cual, dicen, constituye un insulto para ellos. Aunque los judíos ortodoxos probablemente respondían a los saludos con un “Shalom” (que significa paz)que los indígenas no comprendieron. Otro motivo esgrimido fue que a los indígenas vecinos del municipio no les gustaba ver a esos judios ortodoxos siempre vestidos de negro, barbados y con largos rulos que no se quitaban nunca el sombrero para saludar. Es obvio que ignoran que los judíos ortodoxos siempre andan con el sombrero puesto como parte de su ritual. Otros indígenas dijeron que vieron que varios judíos ortodoxos se bañaban desnudos en el lago, lo cual les parecía indebido porque podían ser vistos por mujeres y niños como Adán en el paraíso terrenal. Y aún hay otros indígenas que alegan que los judíos no aceptaban pagar los precios en que se les vendían los productos alimenticios vegetarianos que consumían y pagaban solo lo que a ellos les daba la gana. En fin, una serie de pamplinas inaceptables en un país que se dice civilizado en el que ellos mismos (los indígenas) constantemente se quejan de que son discriminados por los ladinos.

No obstante, Bartolomé Cholotío, uno de los pobladores de San Juan La Laguna, explicó durante la reunión que algunos miembros de la comunidad judía actúan de forma “prepotente” y no respetan sus tradiciones. Cholotío puso como ejemplo que los judíos no corresponden al saludo de los lugareños quitándose el sombrero y en algunas ocasiones no han respetado las costumbres de velar a los muertos.

Y a todo esto, la “flamante” premio Nobel de la paz, Rigoberta Menchú, indígena que se dice maya, no ha abierto la boca para defender los derechos humanos de los judíos ortodoxos discriminados por sus congéneres “descendientes de los mayas”. Ni siquiera por las reiteradas protestas que a diario se producen contra las autoridades migratorias de los Estados Unidos de América porque no permiten el infreso al país de guatemaltecos que no tienen visa.

Desafortunadamente, lel Gobierno de la República continúa dando muestras inequívocas de que estamos en un Estado colapsado y  no han tomado cartas en el asunto para impedir que se discrimine en esa forma contra la comunidad de judíos ortodoxos y se respete el mandato de la Constitución de la República en lo concerniente a la prohibición de la discriminación por razones políticas, de raza o de religión en un país oficialmente laico.Sin embargo, hoy se pronunció en un comunicado la PDH que se publicó en los medios de comunicación escritos condenando la discriminación.

4.- Evidente campaña contra el ministro de Salud

Por motivos que escapan a mi conocimiento y comprensión, desde que el doctor Jorge Villavicencio fue nombrado ministro de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), ha venido siendo blanco de una variedad inimaginable de ataques, a cuales más inverosímiles y por ende injustos. No sólo de parte de los medios de comunicación, que aprovechan para sus fines comerciales cualquier cosa que pueda causar un escándalo, sin cumplir con el requisito ético de comprobar la veracidad de sus titulares alarmantes, sus críticas, sus acusaciones infundadas y chismes, sino muchos parten de las acusaciones de cualquiera de los increíblemente numerosos sindicatos de empleados de las muchas dependencias de ese ministerio. Ningún otro ministerio tiene tantos sindicatos. Como es obvio, los dirigentes sindicales creen necesario mantener una constante agitación en contra del ministro para justificar su posición y sus ingresos. Unos y otros son pródigos en las críticas y escasos para reconocer los méritos.

Cualquiera con dos dedos de frente y que no tenga intereses creados puede comprender que es natural que en un ministerio tan importante para la población –y para el prestigio o desprestigio de un gobierno– como el ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, es fácil encontrar motivos para criticar y protestar. Aunque sin tmar en cuenta la limitación del ingreso presupuestario para cubrir los gastos que por sus actividades tiene que hacer. El hecho de criticar para los medios de comunicación y para los columnistas y comentaristas es “el pan nuestro de cada día”. Por eso es que la “periodista de investigación” (¿?) de canal Antigua, Sylvia Gereda, siempre en busca de notoriedad, criticó severamente al ministro Villavicencio porque fue despedida la segunda  jefa interna de la dirección de medicamentos debido a que, al mismo tiempo, era directora técnica de 10 empresas farmacéuticas y no se puede ser juez y parte en estos temas para evitar conflictos y malas interpretaciones de presunta corrupción. Pero he sido informado que, sin embargo, el ministro le ofreció trasladarla a otro cargo, pero ella no lo aceptó.

Otros que se han interesado en criticar y tratar de meterle zancadilla al doctor Jorge Villavicencio son algunos de los concesionarios de las medicinas de patente, que venden al gobierno en precios verdaderamente exagerados, por lo que el ministro Villavicencio ha optado por comprar medicinas a precios mucho más bajos a la Oficina Panamericana de la Salud. Por lo cual no se puede dudar que  están en buen estado. Lo cual, naturalmente, tiene enfurecidos a los concesionarios porque han dejado de vender las medicinas patentadas que cobran a precios exorbitantes.

Por otra parte, el editorial de hoy del diario Prensa Libre dijo, entre otras “macanas” (como diría un argentino), que “Los viceministros aseguran que la crisis se debe a un deficiente abastecimiento, mientras sectores privados y organizaciones de la sociedad civil  agregan varias otras fuentes de ineficiencia, por excesos burocráticos, mal empleo de los fondos estatales  y adquisición en exceso de medicinas útiles para grupos pequeños de pacientes, que se encuentran en fecha cercana a vencimiento, o que por falta  de logística adecuada no llegan, o lo hacen a destiempo, a los hospitales y centros de Salud”.

Yo investigué si en verdad los hospitales de la capital no están debidamente surtidos de medicinas y para ello hablé por teléfono con el director del hospital Roosevelt, doctor Carlos Soto Menegazzo, quien me respondió que es falso porque su hospital sí está funcionando como se debe y, es más, pronto va a inaugurar una nueva clínica de servicio externo. Y agregó que, en su opinión, el doctor Jorge Villavicencio no sólo es un buen médico y excelente ministro de Salud, sino una buena persona, un hombre honrado y muy trabajador.

El editorial de Prensa Libre siguió diciendo: “A todo esto se agregan las manifestaciones de descontento de los sindicatos de ese ministerio, debido a que, según afirman, el Pacto Colectivo no se ha cumplido, porque señala que las plazas nuevas no serán temporales, sino fijas, lo que a su vez provoca un nuevo tipo de tribulaciones, ya que los dirigentes y miembros de los sindicatos estatales no siempre cumplen con sus tareas  o abusan de los derechos que les otorgan los pactos colectivos con el Estado.

Y continuó: “Existe otro elemento muy claro: el  factor político interno dentro del actual régimen. Ayer, la vicepresidenta Roxana Baldetti recomendó al presidente Otto Pérez Molina “analizar a conciencia” lo que está ocurriendo en el ministerio mencionado, en especial en lo referente al encargado de la cartera, quien desde hace tiempo es considerado por analistas políticos como ajeno al equipo del gabinete que es cercano a quien ocupa el segundo puesto político del actual gobierno. Por su parte, los diputados de varias bancadas se han dado a la tarea de  contradecir a los ministros y asegurar que los actuales sucesos en el Ministerio de Salud pueden conducir a la ingobernabilidad”.

Y termina diciendo: “No puede negarse que es justificado el temor de la ingobernabilidad, pues lo que ocurre en el ministerio de Salud es parecido a la realidad de otras instituciones del Estado. Esto se debe a que el error no lo provoca, aunque puede empeorarlo, una persona o un grupo. Es la organización inadecuada, la carencia de valores personales de muchos de los encargados, y la certeza de la impunidad que premia desmanes y fechorías de todo tipo en todos lados”.

Es lamentable que en Guatemala los medios de comunicación traten por igual a todos los altos funcionarios públicos. Por eso es que es muy difícil que las personas que valen algo piensan dos veces antes de aceptar un cargo público, para no exponerse a ser objeto de calificaciones injustas, por lo que prefieren dedicar su vida exclusivamente a sus prácticas profesionales privadas. Mi larga experiencia en la vida de 85 años y en el periodismo durante más de medio siglo, me ha hecho comprender que no se debe juzgar a nadie tan a la ligera. Conozco personalmente y en lo profesional al doctor Jorge Villavicencio y tengo la más alta opinión de él.

Pero es que ya se sabe que Guatemala es como una olla de cangrejos.

 Twitter@jorgepalmieri

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Hay un cambio en San Juan La Laguna, es un choque”, agregó Cholotío, seguido por un guía comunitario quien expuso que la comunidad judía ahuyenta a los turistas, y citó un altercado que tuvieron con un grupo de visitantes mexicanos.